Escuchar estos versos de مولانا en la voz de Mohsen Chavoshi me llevó a llevarlos a la escritura. La frase «di la verdad, no lo ocultes», con su franqueza y su cadencia particular, fue el punto de partida de esta experiencia.
La repetición del chalipa varias veces a lo largo del eje horizontal de la obra hace que el poema vaya más allá de una sola composición y construya una especie de secuencia visual; como si esas mismas palabras volvieran a escucharse en distintas zonas de la página.
«¿Qué has bebido anoche, corazón? Di la verdad, no lo ocultes
Como esas tinajas inocentes, no vuelvas el rostro hacia el cielo»
Conversación
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