En esta obra, todos los versos de la sura Al-Kawthar se ejecutan mediante un enfoque cercano al siyah-mashq, donde la escritura deja de ser únicamente un texto legible y se convierte en un elemento para construir forma y composición.
La repetición de las letras y el movimiento continuo del cálamo transforman la página en un espacio denso de palabras y ritmo. El uso de tinta marrón crea también una armonía entre el texto sagrado, la cualidad visual de la escritura y la atmósfera de la obra.
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