Ali Bagheri
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Historia y patrimonio de la caligrafía

¿Qué es el nastaliq? Una mirada a su historia, forma y usos

A veces se considera el nastaliq una escritura, un alfabeto o incluso una clase de tipografía, pero ninguna de estas definiciones resulta precisa por sí sola. En esencia, el nastaliq es un estilo de caligrafía: una forma histórica y reglada de dar forma a las letras y las palabras y de organizar ...

Por Ali BagheriPublicado 10 de agosto de 202612 min de lectura
Detalle de una obra de caligrafía nastaliq

¿Qué es el nastaliq?

Una mirada a su historia, forma y usos

A veces se considera el nastaliq una escritura, un alfabeto o incluso una clase de tipografía, pero ninguna de estas definiciones resulta precisa por sí sola. En esencia, el nastaliq es un estilo de caligrafía: una forma histórica y reglada de dar forma a las letras y las palabras y de organizar su relación con la línea y con el espacio de la página.

Este estilo fue tomando forma gradualmente en el entorno cultural de Irán durante la segunda mitad del siglo VIII de la Hégira, correspondiente al siglo XIV de nuestra era. Sus curvas continuas, la relativa brevedad de algunos elementos verticales, las prolongaciones medidas, las variaciones en el grosor del trazo y la manera en que las palabras se sitúan dentro de la línea forman parte de su carácter visual.

El nastaliq desarrolló una profunda relación con la poesía persa y las artes del libro, pero su historia no se limita ni a la poesía ni a la geografía del Irán actual. Para comprenderlo mejor conviene observar su forma, sus usos y el recorrido que ha seguido a lo largo de varios siglos.

(Yousefi, “Calligraphy”, Encyclopaedia Iranica; National Museum of Asian Art, Nastaliq: The Genius of Persian Calligraphy)

El nastaliq es un estilo caligráfico, no una lengua ni un alfabeto

Para definir con claridad el nastaliq, primero hay que distinguir tres cosas: la lengua, el sistema de escritura y el estilo caligráfico.

El persa se escribe con el sistema perso-árabe. Las mismas letras pueden ejecutarse mediante distintos estilos caligráficos, entre ellos naskh, ta'liq, nastaliq y shekasteh-nastaliq.

La palabra persa khat complica un poco la cuestión porque puede tener varios sentidos. Puede designar un sistema de escritura, la letra de una persona o, como en la expresión khat-e nastaliq, un estilo caligráfico determinado.

En el nastaliq no se trata simplemente de escribir de manera bella. La forma de las letras, las proporciones entre sus partes, los espacios, las conexiones, la posición de las palabras y el espacio vacío de la página intervienen todos en el resultado final. Por eso, un mismo poema o una misma frase producen experiencias visuales muy distintas si se escriben en naskh, nastaliq o shekasteh.

Tampoco debe confundirse una fuente digital nastaliq con el propio nastaliq. Una fuente es un intento digital de representar las formas y conexiones de este estilo. Puede reconstruir muchos de sus rasgos visibles, pero la composición tipográfica digital y la ejecución manual con cálamo son dos procesos diferentes.

¿Por qué se llama “nastaliq”?

El nombre nastaliq suele explicarse como una combinación de las denominaciones naskh y ta'liq. Esta etimología aparece también en fuentes especializadas, pero puede inducir a una interpretación equivocada: que el nastaliq se creó en un momento concreto mediante la simple combinación directa de ambos estilos.

Las evidencias históricas muestran un panorama más complejo.

La formación del nastaliq parece haber sido un proceso gradual. Algunos rasgos que más tarde se consolidaron como características propias aparecen ya en ejemplos anteriores y de transición, y con el tiempo adquirieron mayor orden e identidad.

Por tanto, el nombre nastaliq puede recordarnos su relación histórica con el naskh y el ta'liq, pero para conocer el estilo en sí es necesario prestar más atención a su estructura y a sus características visuales.

(Yousefi, “Calligraphy”; Sedaghat Jabbari, “The Formation and Development of Nastaliq Script in the Eighth and Ninth Centuries AH”)

¿Cómo reconocer el nastaliq?

El nastaliq no puede identificarse por una sola característica. Su identidad surge de la combinación de varios elementos: la manera en que las palabras se asientan sobre el kursi o línea de referencia, la forma de las letras, el movimiento de las curvas, las prolongaciones, los cambios en el grosor del trazo y la relación entre la escritura y el espacio en blanco.

El kursi y el movimiento de la línea

En caligrafía, el kursi es el recorrido imaginario sobre el que se disponen las letras y las palabras dentro de una línea. No tiene por qué ser una línea dibujada físicamente sobre el papel, sino más bien una referencia para comprender cómo se organizan entre sí los elementos escritos.

En el nastaliq, las palabras no siempre descansan sobre una línea horizontal fija. Parte de una línea o de un hemistiquio puede subir, bajar o desplazarse en diagonal. Estos cambios de altura generan un movimiento que tiene gran importancia en el aspecto visual del nastaliq.

Línea base en la caligrafía persa de Mir Emad, señalada con dos líneas horizontales rojas

Curvas, verticales y prolongaciones

Los movimientos curvos tienen una presencia destacada en el nastaliq. Los giros y arcos de las letras hacen que el movimiento de la escritura parezca más continuo dentro de la palabra y a lo largo de la línea.

Junto a estas curvas también hay elementos verticales, aunque algunos son relativamente más cortos que en muchos ejemplos de naskh. Esta relación entre alturas y curvas contribuye a diferenciar visualmente ambos estilos.

Las prolongaciones tampoco sirven simplemente para llenar espacios vacíos. Pueden crear distancia entre dos zonas densas, modificar la dirección de la línea o participar en el equilibrio general de la composición.

La forma de las letras tampoco actúa siempre de manera independiente de su entorno. La posición de una letra dentro de la palabra, el tipo de conexión y su lugar en la composición pueden influir en la forma en que se ejecuta.

Por eso, para una identificación inicial del nastaliq conviene observar varios indicios a la vez: cambios en la altura de las palabras, movimientos curvos, relativa brevedad de ciertas verticales, prolongaciones medidas, variaciones en el grosor del trazo y uso del espacio en blanco.

¿En qué se diferencia el nastaliq del naskh, el ta'liq y el shekasteh-nastaliq?

Históricamente, estos estilos no son completamente independientes entre sí, pero cada uno tiene su propia estructura y personalidad. Para empezar, algunas diferencias generales pueden ayudar a aclarar sus límites.

Nastaliq y naskh

El naskh es uno de los principales estilos caligráficos basados en la escritura árabe. En muchos ejemplos, los elementos verticales tienen mayor presencia y la organización de la línea suele ser más regular y recta.

En el nastaliq, el movimiento de las palabras suele verse más suave y curvo. Los cambios de altura de letras y palabras, la relativa brevedad de ciertas verticales y la presencia de prolongaciones diagonales también dan a la línea un carácter diferente.

Estas diferencias sirven, sin embargo, solo como una orientación inicial. Las reglas de cada estilo son mucho más precisas de lo que puede describirse mediante unos pocos rasgos visibles.

Caligrafía iraní en estilo naskh de Vesal Shirazi, época kayar, 1247 AH, colección Mahmoud Tavousi

Nastaliq y ta'liq

El ta'liq es un importante estilo histórico, especialmente vinculado a la escritura administrativa y de escribanía, y forma parte del contexto que influyó en la formación del nastaliq.

Sin embargo, el nastaliq no puede entenderse simplemente como una versión más ordenada o «más bella» del ta'liq. Con el tiempo desarrolló su propia estructura, sus sistemas de conexión y sus reglas, hasta convertirse en un estilo diferenciado.

Nastaliq y shekasteh-na

Texto en taʿliq y poesía en nastaliq con iluminación, por Khwaja Ikhtiyar Munshi, 950 y 957 AH, British Museum

staliq

El shekasteh-nastaliq es un estilo posterior, en el que aparecen conexiones más amplias y una mayor densidad. La palabra shekasteh, literalmente «quebrado», no significa aquí incompleto, irregular o defectuoso, sino que alude a una transformación en la estructura y conexión de las letras.

Por tanto, no todo nastaliq inclinado, rápido o muy dinámico puede llamarse shekasteh-nastaliq. La diferencia principal no está únicamente en la velocidad de escritura o en la densidad visual, sino en el sistema de conexiones y en la estructura de la escritura.

Línea de caligrafía shikasteh de Seyyed Golestaneh, 59 × 199 mm, Museo de Caligrafía

¿Dónde se ha utilizado el nastaliq?

Poesía, manuscritos literarios y piezas caligráficas

La relación del nastaliq con la literatura persa es uno de los aspectos más conocidos de su historia. Manuscritos de obras de Nizami y Saadi, así como piezas caligráficas con poemas de autores persófonos, muestran el importante lugar que ocupó este estilo en la escritura de poesía y las artes del libro.

La propia estructura de la poesía persa ofrece posibilidades interesantes al calígrafo. Los dos hemistiquios de un verso pueden seguir movimientos distintos sobre la página, mientras las prolongaciones, los espacios y las líneas diagonales ayudan a organizar la relación visual entre ambos.

Esto, naturalmente, no significa que el nastaliq se creara únicamente para la poesía ni que fuera adecuado solo para ella.

Su uso también se extendió a la prosa, las piezas independientes, los álbumes o muraqqa y ciertos contextos documentales.

(Yousefi, “Calligraphy”)

Del Irán histórico a Asia Central y la India

El nastaliq se formó en el entorno cultural iraní, pero no permaneció limitado a él. Se difundió por Jorasán, Herat, Bujará, Asia Central y el subcontinente indio, y también fue conocido en algunos contextos otomanos.

(Yousefi, “Calligraphy”; National Museum of Asian Art, Nastaliq: The Genius of Persian Calligraphy)

Algunas piezas caligráficas creadas en Asia Central fueron incorporadas más tarde a álbumes de la corte mogola en la India. Estos ejemplos muestran que las obras de caligrafía, como muchos otros objetos artísticos, circulaban entre distintas regiones y transportaban con ellas tradiciones y formas de creación.

Al estudiar este tipo de obras es importante distinguir entre la fecha en que se escribió la pieza, el momento en que se añadieron sus márgenes decorativos y la fecha en que se incorporó a un álbum.

El nastaliq también siguió un importante desarrollo en el subcontinente y continuó formando parte de las tradiciones escritas de la región. Su lugar en la lengua urdu y en su tradición de escritura constituye un tema independiente, pero esta extensión geográfica ya muestra que la historia del nastaliq no puede buscarse únicamente dentro de las fronteras políticas del Irán actual.

¿Cómo se formó el nastaliq?

Una formación gradual en el siglo VIII de la Hégira

Las fuentes especializadas suelen situar la formación del nastaliq en la segunda mitad del siglo VIII de la Hégira, correspondiente al siglo XIV, dentro del entorno cultural iraní.

Sin embargo, es preferible no reducir este proceso a un año o un momento concretos.

El estudio de los primeros ejemplos ha mostrado que algunos rasgos próximos al nastaliq ya existían antes de las obras en las que el estilo aparece de forma más consolidada. Esto apoya la idea de una formación gradual, aunque existen discrepancias en torno a la datación y procedencia de ciertos ejemplos de transición.

Tanto Tabriz como Shiraz son importantes para el estudio de este periodo. Las evidencias disponibles han llevado a algunos investigadores a entender la formación del nastaliq como un proceso relacionado con varios centros culturales y de producción de manuscritos del Irán histórico, en lugar de atribuirlo con certeza a una sola ciudad.

(Sedaghat Jabbari; Kardar-Tehran y Gholichkhani; National Museum of Asian Art)

Mir Ali Tabrizi: ¿creador del nastaliq o sistematizador del estilo?

El nombre de Mir Ali Tabrizi aparece prácticamente siempre en las discusiones sobre los orígenes del nastaliq, pero aquí es necesario distinguir entre la tradición y la investigación histórica más reciente.

En la tradición de la caligrafía, Mir Ali Tabrizi es presentado como el vazi', es decir, el fundador o creador del nastaliq. Esta visión quedó reflejada en textos históricos y genealogías de calígrafos.

Las investigaciones más recientes, teniendo en cuenta la existencia de ejemplos y rasgos de transición anteriores a Mir Ali, son más prudentes a la hora de atribuir la invención completa de un estilo a una sola persona. Desde esta perspectiva, su papel puede entenderse más bien como el de quien contribuyó a organizar, codificar y consolidar una forma más claramente definida del nastaliq.

Estas dos narraciones no responden necesariamente a la misma pregunta. La tradición muestra cómo los calígrafos de generaciones posteriores entendían la posición de Mir Ali, mientras que la investigación histórica contemporánea intenta reconstruir la formación del nastaliq mediante el estudio de manuscritos y obras fechadas.

Una formulación más precisa sería, por tanto, la siguiente: en la tradición caligráfica, Mir Ali Tabrizi es reconocido como fundador del nastaliq, mientras que los estudios recientes analizan sobre todo su papel en la sistematización y consolidación del estilo.

(Qazi Ahmad, Calligraphers and Painters; Yousefi, “Calligraphy”; Sedaghat Jabbari)

Un manuscrito del Khosrow y Shirin de Nizami firmado por Mir Ali Tabrizi constituye una obra importante para este debate. El National Museum of Asian Art lo fecha hacia 1400.

De Herat y Sultan Ali Mashhadi a Mir Emad

La historia del nastaliq no terminó con su formación inicial. Durante los siglos IX y X de la Hégira, el estilo se desarrolló en centros como Herat, y distintos calígrafos participaron en su refinamiento y continuidad.

Sultan Ali Mashhadi es una de las figuras en cuyas obras puede observarse con claridad la organización de la línea, el control sobre las variaciones de grosor del trazo y la disposición de las palabras a diferentes alturas.

Durante el periodo safávida, las piezas de Mir Emad Hassani ofrecen también ejemplos claros de la relación entre las prolongaciones, las líneas oblicuas, la densidad de las palabras y el espacio en blanco.

Sin embargo, la historia del nastaliq no comienza con Sultan Ali ni termina con Mir Emad. Ambos son solo dos ejemplos conocidos dentro de un recorrido mucho más largo, en cuya formación y continuidad participaron numerosos calígrafos.

(Yousefi, “Calligraphy”; National Museum of Asian Art; The Metropolitan Museum of Art)

El nastaliq y el patrimonio escrito persa

La importancia del nastaliq no se limita a la belleza de las formas de sus letras. Una parte considerable del patrimonio escrito persa, desde manuscritos literarios hasta piezas caligráficas y álbumes, fue escrita en este estilo.

Cuando conocemos mejor el nastaliq, al contemplar un manuscrito antiguo ya no nos limitamos a leer sus palabras. También observamos la forma de las letras, el movimiento de las líneas, los espacios, la escala de la escritura y la relación entre el texto y el espacio de la página.

En estas obras, la caligrafía no es simplemente un medio para transmitir un texto. La forma en que este se presenta también forma parte de la experiencia. La posición de la escritura en la página, su tamaño y la manera en que se relaciona con la ornamentación del libro o sus márgenes nos ayudan a contemplar la obra de una manera más completa.

Quizá esta sea una de las mejores maneras de acercarse al nastaliq: no verlo únicamente como un conjunto de reglas para formar letras. El nastaliq nace de la relación entre letra, movimiento, espacio y texto, una relación construida a lo largo de varios siglos y vinculada a una parte importante de la cultura visual y escrita persa.

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